Los zumos verdes: Beneficios y cómo prepararlos

En el último artículo, hablamos de las claves para poder llevar una alimentación saludable y algunas recomendaciones al respecto. Hoy, queremos seguir en esta tónica hablando de los zumos verdes, unas bebidas que se han puesto muy de moda y pueden ayudarnos muchísimo a tener una vida saludable.

¿Qué es un zumo verde?

Están compuestos por ingredientes de color verde como pueden ser las espinacas, las acelgas, el apio, el brócoli, etc. Todos estos están Henos de fitonutricntes y antioxidantes. Con ellos el cuerpo se mantiene joven y libre de enfermedades.

De hecho, la clave del éxito de estos preparados es que se componen principalmente de verduras, aunque también se le puede añadir determinadas frutas, agua, raíces, plantas medicinales, así como superalimentos para enriquecerlos aún más.

¿Por qué la clave está en las verduras?

Desde hace milenios las verduras son empleadas por sus reconocidas virtudes terapéuticas de forma empírica. En este aspecto, Almería es una provincia privilegiada. Ya que es un enorme jardín botánico, rico y exuberante en cuanto llueve un poco. Existen más de cien plantas que se emplean en la curación de las enfermedades. Todos conocemos la célebre “Botica de la abuela”, eficaz ahora y por el resto de nuestros días.

Las plantas poseen virtudes medicinales implícitas a las sustancias que entran en su composición. Si quieres conocer más sobre plantas medicinales silvestres, te recomendamos el libro específico de nuestra colección.

Las verduras aportan agua. Nuestras células están compuestas principalmente de agua, que es fundamental para su buen funcionamiento. Los zumos crudos aportan el agua que necesitas para poder reponer esos fluidos que hemos pedido perder al tiempo que te proporcionan todas las vitaminas, minerales, enzimas y sustancias fitoquimicas necesarias.

Las verduras tienen clorofila, una sustancia que se encuentra únicamente en las plantas y que tiene una estructura singular que le permite potenciar la capacidad del cuerpo para producir hemoglobina, que potencia a su vez la aportación de hemoglobina a las células.

Las verduras son bajas en carbohidratos y proveen minerales y nutrientes que aceleran el metabolismo, entre ellas, el potasio y el magnesio.

¿Quieres recetas de batidos verdes detox?

Si quieres un par de ejemplos de recetas de batidos o zumos verdes para desintoxicar tu cuerpo, puedes ver dos fantásticas recetas aquí: http://lalcarnitina.com/zumos-batidos-quema-grasa/

¿Un zumo es mejor que una ensalada?

A veces resulta difícil comer la verdura que necesitamos todos los días. Pero bebería es una manera fácil y sabrosa de conseguir que incluso los niños y las personas mayores se tomen la ración recomendada.

Cuando “bebemos” las verduras, se nos hace más fácil la asimilación de las enzimas, sustancias fitoquímicas, vitaminas A, C y E, además de minerales como el hierro, el potasio, el yodo y el magnesio, debido a que cuando estos nutrientes “se liberan” de la celulosa de la pulpa pueden ser absorbidos por las células del cuerpo en un plazo de un cuarto de hora, increíblemente más rápido que si tuviese que digerir una pieza entera de verdura con la fibra aún intacta.

Al facilitar la digestión, se ahorra energía necesaria para que el cuerpo pueda limpiar toxinas o recuperarse de una enfermedad.

Muchas veces el ritmo de vida no nos permite adaptar nuestra alimentación al consumo de alimentos que nos aportan beneficios para la salud. Por eso una buena alternativa es tomarlo en zumo. Es la fórmula más rápida y fácil de tomar verdura.

A muchas personas les gusta beber zumos a diario, ya que son una forma excelente de exprimir una carga completa de nutrientes directamente en tu cuerpo, sin tener que comer y digerir tal enorme cantidad de verdura. Es más fácil beber verdura que comerla, y de esta forma incrementamos la ingesta de la misma.

Un vaso diario de zumo de verduras fresco es, por lo tanto, un hábito muy recomendable en cualquier estilo de vida, independientemente de la dieta que se siga.

Los zumos verdes son fáciles de hacer, son naturales. Además, son sabrosos, refrescantes y producen resultados realmente notables. Son algo casi “milagroso”, un autentico elixir de la vida.

En definitiva, los zumos verdes son la mejor manera, con diferencia, de obtener todo aquello que nos ayudará a mejorar nuestra salud y bienestar.

¿Qué necesitas para preparar un zumo verde?

Para empezar a preparar estos prodigiosos zumos verdes y gozar de todos sus beneficios necesitas una buena licuadora, no queda otra – simplemente no puedes exprimir el líquido de muchos alimentos sólo con tus manos desnudas. Al principio quizá quieras empezar con una licuadora simple y menos cara y, si ves que tu interés aumenta, puedes pasarte a un modelo de extractor de zumo de un sólo eje más potente que puede exprimir el zumo de casi cualquier cosa con gran eficiencia.

Tipos de máquinas licuadoras

Masticadoras o trituradoras: en ellas las verduras se aplastan entre unos engranajes que las machacan y las presionan contra un tamiz de malla fina de acero inoxidable. La pulpa se va extrayendo de manera continuada. Las licuadoras de este tipo suelen extraer más nutrientes en el zumo; además, al tener menos rozamiento y genera menos calor, se conservan más enzimas.

Centrifugadoras: tienen una cesta giratoria donde se pica la verdura y se hacen pasar por un tamiz fino de acero inoxidable por el efecto de la fuerza centrífuga. Las licuadoras centrifugadoras producen una leve oxidación de los nutrientes, pues introducen aire en el zumo.

Con un equipo de gran calidad, el proceso de hacer zumo suele ser bastante rápido – simplemente metes el producto por un orificio y el zumo sale por el otro y la pulpa queda almacenada en algún lugar en un recipiente para ser vaciada más tarde. De hecho, limpiar el aparato a menudo puede llevarnos más tiempo que hacer el zumo, por eso te recomendamos que compres una de estas licuadoras que se limpian con facilidad. Si aún no puedes costearte un extractor de zumos y estás desesperado por tomarlo, puedes probar a licuar los productos en una licuadora barata y colarlo con algún tipo de tela fina o utensilio específico para separar el líquido del sólido.